Seguro que viajando has visto amplios campos de girasoles, alegres y coloridos, a las afueras de las grandes ciudades. Quizá lo que desconozcas es que el aceite de sus semillas, ese que seguro alguna vez has tenido en la cocina, ofrece una interesante acción hidratante, por eso al consultar la formulación de muchos productos anti-edad, hidratantes o nutritivos es habitual que aparezca reflejado. Si quieres saber todos los beneficios que tiene el aceite de girasol para la piel sigue leyendo.
¿Qué es el aceite de girasol?
El aceite de girasol es el resultado de prensar las semillas de esta versátil planta originaria del continente americano, el cual lleva usándose en cosmética durante décadas. Su concentración en ácidos grasos hace que haya sido elegido como ingrediente emoliente de rápida penetración en productos que van desde limpiadores a hidratantes, pasando por aceites para el cuerpo o el pelo.
Propiedades del aceite de girasol para la piel
El aceite de girasol resulta apto para su uso diario en todas las pieles, incluidas las sensibles, absorbiéndose rápidamente. En Ekiolio lo recomendamos especialmente en los casos más deshidratados, ya sean grasos, mixtos, secos o normales, porque calma la sed, suaviza y ayuda a que la humedad no se evapore.
También aporta vitamina E (antioxidante) y ácido linoleico (un ácido graso esencial), los cuales fortalecen la función barrera natural de la piel y ayudan a luchar contra las señales visibles prematuras del envejecimiento cutáneo, como arrugas o líneas de expresión.
Además de combatir la sequedad, resulta perfecto como base vehicular para incorporar otros activos en el cosmético en cuestión y que el resultado siga siendo perfecto.
Por tanto, a modo resumen el aceite de girasol:
- Fortalece el manto hidrolipídico de la piel, evitando la deshidratación y permitiendo que esta se defienda mejor de los agresores externos.
- Aporta antioxidantes que ayudan a mitigar los daños producidos por los radicales libres, especialmente la radiación solar.
- Hidrata intensamente y devuelve la elasticidad y comodidad cuando la epidermis se ve comprometida.
- Se recomienda su uso para todas las pieles, sensibles y grasas incluidas, al no ser comedogénico.
- Suaviza las muestras visibles de envejecimiento, como líneas de expresión o arrugas, favoreciendo un resultado más terso y liso.
¿Cómo usar aceite de girasol?
Incorporar aceite de girasol en tu rutina puede ser muy ventajoso, solo tienes que elegir la propuesta que mejor se adapte en textura y propiedades a tus necesidades.
Puedes usar este ritual de belleza para nutrir y reparar la piel del rostro y el cuerpo, además del cabello, ya que está enriquecido con aceite de oliva BIO y aceite de girasol para tratar intensamente. Su eficacia quedo reflejada en el estudio realizado, en el que el 91,7% de las usuarias consultadas confirmo que su piel se mostraba más confortable tras su uso habitual.
Entonces, ¿aceite de girasol para la cara? ¿Es bueno? Por supuesto, no hay ningún problema en utilizarlo y, de hecho, si te fijas pude que ya lo estés haciendo sin darte en cuenta, ¡así de popular es! En el caso del aceite de girasol recomendamos utilizarlo sobre la piel después de la ducha para sellar la humedad, también siempre que sea necesario. Importante, no lo pulverices directamente en la cara y así controlarás que la aplicación sea absolutamente efectiva.
Puedes usar aceite de girasol todos los días, mañana y noche o a demanda, verás que cuando sientas la piel irritada, tirante, afinada o reseca, ayuda sobremanera a que se recupere más rápido.